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esde hace algunos meses el cementerio central ha sido blanco de las habitantes en condición de calle que llegan allí a hurtar tumbas, bóvedas, floreros y hasta lapidas. Al campo Santo ubicado en el barrio 6 de Enero, ya nadie quiere visitar a los seres queridos que partieron de este mundo terrenal, simplemente tienen temor ser atracados, golpeados e insultados por estas personas que ya viven en medio de los muertos.
uchas personas en su mayoría hombres pertenecientes a esta población, duermen en bóvedas, algunos se bañan, preparan sus alimentos y hacen sus necesidades dentro el osario.
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