3 DRAGAS, 6 MOTORES EMPLEADOS PARA LA EXPLOTACIÓN ILÍCITA DE ORO Y DOS CAPTURADOS, DEJA OPERACIÓN CONTRA LA MINERÍA ILEGAL, EN CURILLO, CAQUETÁ. 

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Mediante un comunicado la Sexta División del Ejército, informó sobre la captura de dos personas que se encontraban realizando actividades de extracción ilícita de oro. Según la fuente oficial «en una operación conjunta e interagencial, la Décima Segunda Brigada del Ejército Nacional, en coordinación con el Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación y el Comando Aéreo de Combate N.º 6 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, logró una significativa afectación a las estructuras dedicadas a la minería ilegal en zona rural del municipio de Curillo, Caquetá» expresa el comunicado oficial.

Según la fuente oficial durante la intervención fueron localizadas 3 dragas tipo 4 con su andamiaje, 6 motores empleados en la explotación ilícita de recursos naturales y fueron capturadas dos personas que se encontraban al parecer extrayendo oro. Los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía, junto al material incautado.

«Esta operación representa un paso firme en la defensa del medio ambiente, la seguridad territorial y la protección de los recursos naturales, severamente amenazados por la actividad minera ilegal en la Amazonía colombiana. Los daños ambientales derivados de esta práctica son profundos y persistentes. Estudios en la cuenca del río Caquetá han confirmado la presencia de niveles preocupantes de mercurio en peces de consumo habitual y en comunidades ribereñas, lo que evidencia una exposición crónica que supera parámetros internacionales de seguridad» indica el comunicado entregado por el Ejército.

Dónde añade que «este metal pesado, utilizado en la separación del oro, se transforma en metilmercurio, una sustancia altamente tóxica que se bioacumula y asciende en la cadena alimentaria, lo que afecta a la población y la fauna. La contaminación con mercurio altera de manera irreversible hábitats frágiles de la Amazonía, destruye zonas de reproducción de peces, erosiona riberas y acelera la pérdida de biodiversidad. Esta situación compromete directamente la salud, la seguridad alimentaria y la estabilidad cultural de comunidades indígenas y campesinas que dependen del río Caquetá como fuente de vida y sustento».

La fuente oficial manifiesta que con cada draga se extraían «cerca de 132 gramos de oro mensuales, equivalentes a más de 54 millones de pesos, recursos que estaban alimentando economías ilícitas y fortalecían redes criminales».

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